Hace 3 años me dejé caer por los Países Bajos. Unas amigas se encontraban por allí de Erasmus, concretamente en Enschede, y decidí visitarlas durante unos días.
Como todo estudiante, los euros eran más bien escasos, así que no quedaba otra que amarrarnos a "restaurantes" baratos, véase, de comida rápida. Una noche de aquellas, y tras pasar un largo rato en un Coffee Shop de la ciudad (estaba claro, visita obligada), era de esperar que la siguiente para fuese algún lugar en el que nos diesen de comer, barato y en condiciones. Así que allí terminamos, en un Burguer King.
Tras ojear los menús, y terminar pidiendo lo de siempre, un jovenzuelo holandés me entrega mi pedido. Cuando miro la bandeja y veo algo redondo, donde deberían estar mis patatas fritas, pensé -"vaya, como siempre, da igual el país que sea, en el BK tienen que equivocarse siempre en algo; van y me ponen aros de cebolla"- pero ingenua de mí...¡eso eran patatas fritas!
Mis amigas me dijeron que allí en Holanda, todas las patatas del Burguer King eran así. Estaban todas unidas y formaban una especie de muelles que giraaaaba y giraaaban.
Y lo mejor, estaban bastante más buenas que las patatas normales.

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