El metro más profundo del mundo
No se trata de un objeto concreto, pero si es cierto que es algo único, que tan solo puedes encontrar en un lugar del planeta y que además, personalmente, me fascinó.
Fue inaugurado en el año 1955, siguiendo el modelo de la capital Rusa, Moscú. Posee una profundidad de 60 metros, pero algunas líneas llegan hasta ¡los 110 metros de profundidad!
Así pasó. Cuando decidimos coger este medio de transporte para acercarnos a la zona central de la antigua capital, teníamos la sensación de que llevábamos horas y horas dando vueltas con el metro. Escaleras interminables, poca luz, mucha gente y poco frío... Si eres un poco claustrofóbico no es muy recomendable utilizarlo.
Otro factor que llamó mi atención (aunque ese tipo de estructura ya exista en muchos metros del mundo, como el de Londres o Madrid) son las paredes y puertas que tapan el hueco por donde se encuentran los raíles del metro. Generalmente (o al menos las que he visto yo), suelen ser transparentes y dejan ver a través de las mismas para saber cuando llega el metro. Estas no. En el metro de San Petesburgo las paredes son de piedra gruesa y las puertas metálicas, negras y opacas; así que solo sabes que el metro llega por los carteles que lo indican, el sonido y porque, obviamente, esas puertas terminan abriéndose. Puro estilo Ruso. Aquello parecía más un bunker que un metro.
Sin embargo, pese a ese aspecto, digamos, "tenebroso", es una parada más que obligatoria para todo aquél que visite la ciudad.
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